martes, 29 de mayo de 2007

Otro lunes, otro Victor










De nuevo cuelgo aquí 2 dibujos pertenecientes a la misma época del anterior, donde Victor no se contenta con ilustrar una escena sino que trata de contar una pequeña historia con su pincel prodigioso.
Se trata de 2 escenas muy diferentes, o no tanto; en una de ellas, un joven principe parece rechazar los esplendidos ropajes que le ofrecen sus sirvientes que por algún motivo no le satisfacen, en la otra, al pie de la cama de un niño enfermo o simplemente aterido de frío trabaja una vieja mujer en la confección de unos lujosos ropajes que quizá sean para el mismo principe.
Son escenas bastante sobrias, un brasero, unos pocos muebles y esos magnificos brochazos sueltos que te dibujan una puerta, una cama con sus ropas o simplemente las sombras de una habitación malamente iluminada.
¿Quien es capaz de aportar más con tan pocos trazos?