domingo, 20 de mayo de 2007

La Skywald y Ferrán Sostrés



La Editorial americana Skywald fué una competidora más, la más interesante, a mi modo de ver, a rebufo de la Warren para intentar capitalizar el éxito de los comics de horror. La diferencia fundamental quizá sea que mientras en Warren "el malo" de la historia de turno solía recibir su justo castigo a sus maldades, en una especie de venganza poetica tipica de los guiones de la época, en las historias de la Skywald no siempre ocurría esto. Aquí morían los malos, los buenos y la viejecita con el perro que pasaba por allí, los monstruos emanaban un mal rollo a años luz de los de Warren, que tenían en muchos casos ese punto simpático-entrañable y que además acababan vengandose del que intentaba controlarles. En la Skywald, los dibujantes no eran -en general- tan dotados, aunque había de todo y algunos de ellos se pasaron posteriormente a la otra editorial, casos de nuestro Ramón Torrents, Jeff Jones que publicó aquí algunas obras primerizas y algunos otros, pero como decía, muchos de los dibujantes tenían ese tufillo "underground" y un estilo que encajaba bastante con el tipo de historias explicitas y casi gore en algunos casos, que las diferenciaba de la competencia.
Ojo, a mi me gustaban más los dibujantes de la Warren, pero estoy hablando de ese tufillo serie Z que a veces hacía más sugerentes este tipo de historias.
En sus páginas colaboraron bastantes autores españoles: además de Torrents, se publicaron trabajos de Alfonso Font, de la Rosa, Suso Peña, Amador García, Cueto y... Ferrán Sostrés.
Este autor catalán, sobre el que apenas hay referencias en su vertiente historietística, fué uno más de los autores de agencia que trabajaron en los años 60












para Inglaterra, matando alemanes a cientos en los cuadernillos de la Air Ace y que en los 70 dio el paso, como otros muchos, al genero de terror y firmó un puñado de historias que se publicaron en los magazines Psycho, Scream y Nightmare y de rebote, claro, en nuestro Dossier Negro. Aunque poco conocido, en mí sí dejó cierta huella, como dibujante en ciernes, pues me impresionaba su sutil uso de la aguada, sus fuertes contrastes y su acabado de las viñetas, elegantes pero con el punto siniestro que las historias requerían. Y además dibujaba unas chicas muy monas.
Me daba la impresión de que junto con Beá era de los que más se acercaba al dificil reto de mostrar el horror dibujado. Aquí os dejo unas imágenes suyas de una de sus historietas inglesas, primera página y viñeta de la historia Pesadilla en la casa de Poe (publicada en Dossier Negro y en el Creepy de Toutain) y un cuadro de su última época, pues ahora compagina su trabajo de ilustrador publicitario, que nunca abandonó del todo, con el de pintor, cuya obra se expone en las principales galerías españolas e internacionales.

1 comentario:

Eduardo Urrutia dijo...

Leí "Pesadilla en la casa de Poe" en el almanaque de Creepy para 1985 y siempre me ha parecido que tiene un error de paginación. Hay 2 grandes viñetas a página entera que, por la lógica del relato, creo que están cambiadas la una por la otra. Me pregunto si la edición de Skywald estaba igual.
De todos modos esto no es nada comparado con "La montaña del pintor", que era de Warren y apareció en el almanaque de la revista 1984 para 1980. Aquí la falta de correlación entre páginas y entre bocadillos era tal que no se entendía nada. Y es una pena, porque la historieta, que era de Budd Lewis y Álex Niño, tenía muy buena pinta.