sábado, 20 de noviembre de 2010

Raúl


Raul Fernandez Calleja. Madrid 1960.
Sus comienzos en la historieta podríamos definirlos dentro de una línea realista y clásica, comienza a publicar profesionalmente en la revista Cairo en el año 1982 con una serie con guión propio: Los irregulares de Baker Street, son historias cortas sobre unos muchachos que ejercen como ayudantes del famoso Sherlock Holmes.



De esta serie sólo llegan a publicarse unas pocas historias, pues Raúl ha encontrado un camino que le satisface más y comienza a publicar en la revista Madriz, dirigida por Felipe Hernández Cava, guionista y autor que no se conformaba con publicar un tipo de arte convencional y pedía a sus colaboradores un trabajo personal y diferente a lo trillado. Raúl vio enseguida que eso era justamente lo que le apetecía hacer y comienza a entregar unas páginas llenas de referencias e inquietudes sociales y personales nada habituales en el medio.





La evolución gráfica constante.

Al cerrar la revista Madriz y debido a la escasa madurez del mercado del comic español, pronto deriva su trabajo hacia otros campos más agradecidos, creando poco a poco una poderosa iconografía personal, utilizando los más diversos medios y materiales, saltando de la ilustración a la escultura, de ahí a la viñeta de prensa y la pintura o a la escritura de obras de teatro. Un tipo “irritante” para los que le conocemos, de puro talentoso. Hay que verle dibujar en vivo, aplicando color directamente sobre el papel para entenderlo.

Así son las dedicatorias de Raul.

Tras la realización de ilustraciones para algunos cuentos (Román Elé, Ediciones de la Torre. 1983, El día que desapareció tia Marga, S.M., 1996) y de diversas colaboraciones en libros como Los Derechos del Niño o Museo Vivo, 16 historietistas y su cámara, emprende un ambicioso proyecto junto al guionista Hernández Cava: Vendrán por Swinemünde.






Comienza a publicar esta serie en el suplemento dominical de El País en entregas de 2 páginas semanales más una portadilla que más adelante se elimina; la serie se termina de publicar en El País y Casset la recopila en álbum en 1991 con el título Berlín 1931 , tambien se publica esta obra en la Ed. Amok, 3 ediciones en francés en 1998, 99 y 2000 y en Avant-Verlag, alemana, 2001, junto a un par de historias más relacionadas con la misma época: El rey del Congo, que se había publicado previamente en el número cero (y único) de la revista Complot y Todo sueños, dos páginas que habían aparecido previamente en Madriz.
Justo antes de esta serie publica unas pocas páginas en la magnífica revista de corta vida Medios Revueltos.


En 1992 para S.M. publica 4 libros con guiones propios: Moliere.
Se publica también una recopilación de diversas historias de las realizadas para Madriz, el álbum se titula: Raúl, Fe de erratas (Casset).
En este mismo año se publica también un libro que reúne más de 300 ilustraciones realizadas para El País: Cuaderno Perplejo (Casset).
De este libro existe una edición francesa ampliada: nada menos que con 500 ilustraciones de las realizadas entre 1986 y 2002 para El País, La Razón y La Vanguardia.






Para Francia ha trabajado directamente en ocasiones con ilustraciones infantiles (Basiers de papier) o en revistas (Le cheval sans tête) y también en el album colectivo "Algerie, le douleur et le mal".


Raúl ha empezado a colaborar en el diario El País en 1986 ilustrando artículos de opinión y diversos encargos para sus publicaciones y pasa posteriormente a La Razón y La Vanguardia, donde continúa con trabajos similares, además de caricaturas y todo tipo de trabajos de arte, diversificando su estilo de tal manera que parece que se trata de 4 o 5 dibujantes diferentes.





En 1990, El País le envía como corresponsal gráfico junto al periodista Ignacio Carrión a la URSS, donde realiza 22 dibujos que se publican en el diario. Felipe Hernández Cava había realizado por su cuenta un viaje a Rusia pocos meses antes y como ambos quedaron muy impresionados por lo que vieron, deciden embarcarse en la realización de un libro, se trata de Ventanas a Occidente (Ed. Luca, 1994 y la francesa Ed. Amok, 1995), donde además de estos dibujos realizan varias historias inspiradas en ese entorno, cada una de ellas dibujada por Raúl en un estilo diferente.

Contrastes de la nueva Unión Soviética. Apuntes de realidad.






5 historias. 5 estilos.

Poco después colabora en el proyecto de creación de una nueva revista: El Ojo Clínico, del que era director F. H. Cava; y tras el, el propio Raúl, Federico del Barrio y el editor Jesús Moreno, pero la revista cierra a los pocos números.


En 1998 se publica el libreto de una obra de teatro escrita por Raúl: Angulo el malo.
En 2005 ve la luz un libro que reúne un buen número de sus caricaturas: Pertinencias, de Ediciones Pataphysícas de la Candelaria.
En 2008, el centro cultural Puertas de Castilla publica el libro de Raúl, Oficio de Lectura, junto a otro del diseñador e ilustrador Peret; el de Raúl es un nuevo recopilatorio de sus trabajos en prensa posteriores a los de Cuaderno Perplejo.



En el prólogo de este libro nos ofrece varias de las claves de su trabajo y de sus ideas sobre ilustración que durante estos años ha ido contando en diversas conferencias y talleres por varios países.



Colabora también con sus ilustraciones y junto a un nutrido grupo de dibujantes y humoristas gráficos en los libros producidos por RENFE, Dibujando el Transcantábrico. Una estupenda aventura donde este grupo de artistas suben al tren y durante el recorrido van plasmando en papel sus impresiones de lo que van viendo a través de las ventanillas, en el interior de los vagones o en las ciudades y pueblos donde se apean.



Actualmente Raúl sigue colaborando con los diarios La Razón y La Vanguardia admirándonos a todos por la cantidad de talento derrochado sin que se le note el cansancio de la entrega diaria y hasta horaria.

5 comentarios:

JDCanales dijo...

Un artículo excelente, a la altura del gran autor glosado!!
Me sumo a la reivindicación de Raul.
Bravo y muchas gracias!

chema dijo...

Puro espectáculo visual.

tristan dijo...

Si señor, un gran post sobre uno de los artistas más injustamente olvidados del reciente comic español. Un genio sin discusión.
Que vista tiene Hernández Cava para los dibujantes.
Enhorabuena por esta gran entrada.

Anónimo dijo...

Gracias por el recordatorio.
Atención: el libro del Transcantábrico no es de RENFE, sino de FEVE

Ruben Garrido dijo...

Muy potente Raúl!. Eres un bestiajo!. Q es de tu vida?. Saludos desde Granada