viernes, 15 de enero de 2010

Leopoldo Sánchez

Leopoldo Sánchez Ortiz. Cartagena (Murcia), 1948.
A los 14 años empieza como ayudante y aprendiz de Ginés García “Gigarpe”. Son trabajos para Batallas Célebres, revista de Ediciones Paulinas y el diario La Verdad; también colabora en las páginas de la serie El Caballero de la Cruz, que dibujaba Gigarpe para la Editorial Maga.
Mientras cursa estudios de Magisterio, realiza continuos viajes a Valencia para visitar a sus primos Leopoldo y José Ortiz, que compartían estudio con Miguel Quesada, Luis Bermejo y Vicente Ramos, es decir, la flor y nata de la llamada Escuela Valenciana. Aquí va aprendiendo los trucos del oficio y realiza su primer trabajo completo: un western para la colección "Atletas" de la Editorial Maga, así como páginas humorísticas para la serie Reseso, de la misma editorial.


Estudia Bellas Artes y al tiempo trabaja para la agencia Bardon Art, que proporcionaba material a la Fleetway británica y la Thomson escocesa, haciendo historietas de temas románticos, bélicos, terror, etc. Algunas de estas historias vieron la luz en España, en las revistas de la Editorial Ferma.


En esta época también colabora con la Editorial Aredit de Lyon (Francia) para la que realizó portadas y cuadernillos en solitario o en colaboración con su primo Leopoldo Ortiz, adaptando novelas policíacas.
A partir de 1971, Leopoldo se dedica exclusivamente a la historieta, trabajando para todas las editoriales del momento, excepto Bruguera.


Colabora con la revista Trinca, de Editorial Doncel, donde en la última etapa antes de su cierre, publica una magnífica primera parte de la adaptación de "El Quijote", que posteriormente sería publicado en álbum, este trabajo lo realiza en colaboración con su mujer, la pintora Nadya Lozano, que además hace la adaptación de los textos.


En 1974, a través de la agencia de Toutain,comienza a trabajar con la estadounidense Warren Publishing. Dibujó unas 50 historias para esta editorial, entre ellas, The Spook (El Espectro) y Godeye (Eerie 68, guión de Budd Lewis), que fue incluida en una lista de las 25 mejores historias de Warren (en el libro The Warren Companion, de nuestro amigo David A. Roach y Jon B. Cooke).

Dibujó además varias historias de Vampirella de muy buena factura.
En 1976 colabora en una publicación de humor llamada Eh!, dirigida por Manel Ferrer, en una línea satiritica propia de la época. Posteriormente realizaría, junto a José Antonio Parrilla y Luis Vila, la "Historia de Cataluña" en comic, compuesta de 3 tomos.

En 1977 empezó a realizar trabajos publicitarios alternándolos con el cómic y, posteriormente, con las exposiciones pictóricas.
Junto a José Antonio Parrilla, realizó la serie "La Familia Real", publicada en la revista Diez Minutos.


Bogey en KO Comics, menos viñetas y más grandes debido al menor formato de esta revista.


Bogey en Cimoc.

Su personaje más recordado, Bogey, nació en 1979, para formar parte de una revista que se hubiera llamado Crack, que aunaba otros personajes del género de la ciencia ficción. Como tantos otros proyectos, la empresa no vio la luz y
Leopoldo se autoeditó un álbum del personaje que contenía las dos primeras historias de la serie, ambas magníficas. Posteriormente publicaría estas historias y otras nuevas en la revista Cimoc.
En 1982, toma las riendas de la Editorial Metropol, junto a Manfred Sommer, José Ortiz, Mariano Hispano y Paco Baena, editando las revistas Metropol, Mocambo y KO Cómics. La andadura de la editorial fue efímera, poco más de un año, debido a las bajas ventas en un mercado en crisis.

Los últimos trabajos realizados por el autor fueron varios episodios de la serie "Diario de Arena" para Cimoc, que continuaría Luis Bermejo, y otras historias independientes para la misma revista. Tras esto, abandona la historieta para dedicarse exclusivamente a la pintura.

Una magnifica reseña sobre la serie Bogey en el blog amigo La Canción de Tristan: http://lacanciondetristan.blogspot.com/2009/12/mis-comics-negros-15-bogey_30.html

8 comentarios:

José Aguilar dijo...

Felicidades por tu blog. Lo sigo con fidelidad y hoy me ha encantado encontrarme con la entrada de Leopoldo, quien es para mí uno de los grandes de la historieta en este país. Tuve la fortuna de compartir muchas horas con él y todo el equipo de Metropol, donde colaboré.
También fue un orgullo realizar para Cimoc el último capítulo publicado de Diario de Arena. Se nos quedaron algunos en el tintero a Antonio Segura y a mí, que tal vez más pronto que tarde vean la luz.

Un abrazo y gracias por tu labor.

Jesús Duce dijo...

Su trabajo de Bogey es a mi modo de ver una de las cumbres del cómic español de todos los tiempos. Brillante y original.
Y el resto de sus obras es también de gran calidad.

José Aguilar dijo...

Pues sí, Jesús. Coincido plenamente contigo. Aunque una buena parte de ese mérito corresponde a un Antonio Segura, en estado de gracia, que para esa época, simultaneaba todos los meses, los guiones de otras dos series emblemáticas; Sarvan y Hombre. Todo a un tiempo. En muchas ocasiones nos olvidamos al hablar de tebeos de guionistas como él, que son capaces de estimular y sacar lo mejor de los grandes dibujantes.

Saludos.

Manuel Deskartes dijo...

Tienes todita la razón, José, hace mucha falta reivindicar a los guionistas, encima de la escasez de buenos escritores de guiones que padecemos, en muchos casos no mencionamos a los que más se lo merecen, yo mismo entono el mea culpa y prometo ampliar la información referente a ellos.

Un saludo cordial.

Marcos Mateu dijo...

(Aviso dejo el mismo comentario que en 'canciondetristan':)) saludos

Recuerdo que (siendo el fan incondicional que soy de Ridley Scott y su Blade Runner) cuando vi la susodicha pelicula alucine en colores (de hecho igual fue en blanco y negro) al ver los disenyos y el mundo de BR y lo similares que eran al de Bogey (por no decir identicos). Alguien sabe lo que paso alli? desde lugo es mucha coincidencia.
Saludos.

José Aguilar dijo...

En fin... Lo que hace excepcional a Bogey no son ni mucho menos los diseños de cyberciudad. Eso es solo el decorado. Algo secundario. Lo realmente trascendente de Bogey son las historias, la atmósfera y el modo en que están contadas. Para ilustrar lo que digo, sugiero revisar una historia corta de Bogey titulada "Tócala otra vez Sam"; pura poesÌa. Los diseños de ciudad ni aparecen, ni falta que hacen. Blade Runner es otra cosa. A mi modo de ver, hay más de Brian Aldiss (Antonio Segura es un gran lector y escritor de ciencia ficción) y de Dashiell Hammett, en Bogey, que de Blade Runner, un film que también venero, por cierto, como gran parte de la obra de Ridley Scott, no toda claro. Para entendernos, prefiero al Scott de "Los duelistas", antes que al de "La teniente O'Neil".

Bogey es negro puro, y es más política-ficción que ciencia ficción pura, en mi modesta opinión.

Marcos Mateu dijo...

Entiendo perfectamente lo que dices Jose. De todas formas tambien recuerdo que la primera vez que vi BR en el cine mi mente se fue automaticamente a Bogey por como trataban las localizaciones a nivel de diseño e iluminacion (aparte de la mezcla sci-fi y novela negra). De hecho siempre me extraño que L sanchez no hablara con algun abogado, a ver que pasaba alli...

tristan dijo...

Gran post de uno de mis blogs favoritos por la cuidada y rigurosa información que ofrece. Este post sobre Leo Sanchez me parece absolutamente necesario.
Gracias por la recomendación.
Saludos.