lunes, 23 de julio de 2007

El Quijote según Victor de la Fuente





Historieta de 16 páginas realizada a finales de los 70, fué publicada por el magazine belga Pif 10 años después y por la revista asturiana Tapón en el año 1991 en un terrible bitono, yo la he sacado de ahí y me he permitido eliminar el bitono para rescatar el "negro" lo mejor posible. Dejo aquí las 4 primeras páginas.
Por cierto, tampoco se le hubiera dado mal a Victor adaptar a los "clásicos" como hizo su hermano Chiqui, ¿verdad?.

viernes, 20 de julio de 2007

Hernandez Palacios I


Antonio Hernández Palacios nació en 1921. Hizo sus pinitos en los años 40, en la revista Chicos, apenas unas pocas páginas de un personaje llamado El enmascarado del desierto y algunas ilustraciones, donde ya apuntaba buenas maneras.

Realizó numerosos trabajos relacionados con el dibujo, como cartelismo cinematográfico y murales para las salas de cine, además de trabajos publicitarios e ilustraciones para libros(Editorial Aguilar, sobre todo).



En el año 1962 se le ofreció la posibilidad de dibujar una colección de cuadernillos: Doc Savage, personaje de los Pulps, de moda por aquella época y realizó 26 números, con un estilo más cercano a Will Eisner que a los dibujantes españoles de éxito de entonces. Si os fijáis, se aprecia ya el estilo de dibujo en paisajes y vegetación característico de sus años Trinca.



Volvió a la publicidad, pero tras varios años trabajando en España, Francia, Cuba y otra vez España y cansado de sus últimos encargos, (grandes perspectivas sobre las ciudades españolas del futuro, para la revista Gaceta Ilustrada), decidió hacer caso a sus ayudantes, aficionados a la historieta y presento tres proyectos a la recién aparecida revista Trinca: Un personaje del oeste, una historia de corte medieval y otra de espionaje con personaje femenino. Dos de ellas fueron aceptadas. Eso que ganamos todos. El resto, como suele decirse, ya es historia.

En mi caso, fue un gran descubrimiento, toda la revista Trinca lo fue, y con los años, he ido apreciendo más y más su trabajo, pues hasta que, ya anciano, entregaba páginas inferiores a su talento, durante casi treinta años produjo una obra amplísima y de una calidad excepcional, teniendo en cuenta además, que casi toda ella está realizada a color, que aplicaba él mismo.
Nos queda la pena de que no pudo llevar a término, por falta de respuesta del público, ¡ay!, Ni su Cid ni su visión de la Guerra Civil.

Para quienes no conozcan a fondo su obra, les recomiendo el libro-catalogo editado por el Ayuntamiento de Palma del Condado, una completa y magnífica edición donde se repasa casi toda su obra y se reproducen, en su mayoría a partir de los originales, gran parte de sus trabajos.

miércoles, 11 de julio de 2007

Franco, ese comic.


Pues sí, señores, eran los tiempos del Sargento Gorila, El Capitan Trueno, ¿porque no un tebeo del General Franco?.
Magníficamente editado y realizado, 56 páginas a color directo; a tutiplen, vamos.

El depósito legal es de 1969, en Inglaterra triunfaba Frank Bellamy con sus biografías de Rommel, Montgomery y Churchil. Seguramente alguien de aquí las vió ý pensó que por qué no una biografía de Franco en comic, ¡será por gestas!, que a los chavales les entre por los ojos, mejor que en la enciclopedia Alvarez. Su título: Soldado invicto.

Como digo, la realización es de lo mejor de la época, se encargó a Art Studium, un estudio valenciano de ilustradores e historietistas que producía obras para España y otros países, los dibujantes eran (tiro de diccionario de Jesús Cuadrado), Emilio Frejo, González Alacreu y Sanchis Cortés, y ocasionalmente, Bermejo, Miguel Quesada, Navarro Costa y el guionista Pedro Quesada.

Echad un vistazo a las ilustraciones, tienen una pulcritud y calidad, tanto en el dibujo como en el color, de lo mejorcito, perfectamente comparables a las de Bellamy que mencionaba antes.

¿Otra vez Haggarth?



Pues sí, aún a riesgo de pecar de cansino, aún quedan ilustraciones del portafolio de Haggarth que no he colocado. Estas son, creo yo, de las primeras, cuando aún buscaba un rostro para su personaje, de hecho y en su conjunto, tienen un aire más a Haxtur que a otra cosa, hasta el paisaje, los objetos y los enemigos parecen sacados de ese personaje. Aunque parecen inferiores al resto del portafolio, no dejan de ser 2 buenos y curiosos "Victores" ¿no os parece?.

Ah, esta entrada está dedicada a Gantry.

lunes, 9 de julio de 2007

Comics en los museos, pero...

Ultimamente, no he escrito sobre autores españoles, la curiosidad, a partir del post de Maroto me ha llevado por derroteros del uso de referencias, copias o usos del material de apoyo de los artistas y quría contaros algo sobre los cruces de EL ARTE con mayúsculas y un arte con minúsculas, el comic, en este caso.













El artista Roy Lichtenstein es famoso por sus grandes lienzos en los que pinta fragmentos de la cultura popular y, en particular, viñetas de cómics, interpretandolos a base de puntos de color de gran tamaño, dándoles el aspecto de los
comics book.
Un crítico americano de arte y aficionado al comic, publicó en su blog esta pequeña disertación sobre la página web de otro aficionado, David Barsalou, acerca de la obra de Roy Lichtenstein, el famoso autor pop de los cuadros-viñeta.








"Disfruté viendo esas representaciones de viñetas en gran formato, pero yo siempre tenía un problema con el empleo que Lichtenstein hacía de ellos. Mi objeción más básica era el hecho de cómo los trataba.
Anteriormente Warhol pintó latas de sopa (y también viñetas de comic), en el que había una asunción de que el acto de aislarlos los elevaba al estado "de arte", con la asunción tácita, desde luego, de que los comics no eran arte en si mismos y en primer lugar. Esto no es algo que yo apruebe, obviamente.
El comic es una forma tan viable de arte como cualquier otra forma de arte visual o literario, y es en realidad el punto único y especial donde estas dos formas separadas de expresión humana se unen.








No sólo es que las viñetas no tengan que ser "elevadas" al estado de arte, sino que las interpretaciones que Lichtenstein hace de ellas son planas, sin vida, y aunque esto es posiblemente deliberado por su parte, lo cierto es que los cuadros resultan monótonos y nunca he visto nada de Lichtenstein que demuestre una capacidad de dibujar a la altura de la de un artista de comic, cuyos trabajos displicentemente "tomó prestados".









Esto es evidente cuando se comparan sus interpretaciones con las viñetas originales, un proceso que ha sido difícil en el pasado, pero que ahora ha sido desarrollado en el proyecto Deconstructing Roy Lichtenstein, de David Barsalou. Barsalou ha encontrado, montado y documentado las viñetas originales procedentes de los comics book (y otras fuentes) en las que Lichtenstein basó sus paneles. Su proyecto es una invitación a decir: "compare los originales".
Charlie Parker.

¿Arte, descontextualización, morro?, cada uno es libre de pensar lo que quiera.

Decenas de ejemplos del uso que hace Lichtenstein de los autores de la Golden Age, visitando la pagina web: http://davidbarsalou.homestead.com/LICHTENSTEINPROJECT.html

jueves, 5 de julio de 2007

En todas partes cuecen habas...















A la izquierda, dibujo de J.C. Halden titulado "Old House at Laval, France" (1897).

-Si lo piensas bien, una copia, cuando no es una falsificación, tiene tanto o más valor que el original. Es una obra de amor.
Aparte de lo que representa, la copia atesora el amor del copista. La copia, si es buena, desde luego, es arte más amor. ¡Qué no daría yo por poder hacer una copia como esta!

Ezra Winston a Mort Cinder.

viernes, 29 de junio de 2007

Esteban Maroto. 2ª parte.


Algo más tarde lo supe. Al parecer un grupo de críticos y aficionados fancineros habían mandado a la redacción de Trinca fotocopias de tebeos yanquis y europeos donde quedaba claro que Maroto se había "inspirado" en demasía para sus viñetas de Alma de Dragón.
Al parecer, los espiritus de los poetas no habían ayudado a Maroto esta vez. Alguna de sus fuentes eran demasiado recientes y a los avispados críticos de la época, que ya sabían de lo mucho que el autor bebía en diversos estanques, esta vez les pareció que a Maroto ya se le había ensalzado bastante, que se había pasado de la raya, tanto premio y tanta gaita, se iba a enterar este.

Pero las historias de terror y fantasía seguían apareciendo y pronto nos olvidamos de Alma y seguimos disfrutando del resto de su obra...aunque claro, ahora no podías evitar fijarte en que algunos dibujos te recordaban cosas, otros tebeos, otros libros, cuadros, imágenes, pero Maroto conseguía integrar todo ello en sus páginas barrocas, que a pesar de todo, continuaban siendo mucho más sugerentes que las de otros autores, mejores dibujantes, tal vez, pero más frios, más impersonales.

Maroto dibujaba muchas páginas, demasiadas tal vez, para mantener un listón medio. En 1979 se publicaron La esfinge (en 1984) y Korsar (en Cimoc), y el trabajo del autor daba serias muestras de cansancio, ya no se molestaba tanto en sus composiciones de página y aunque no era un gran narrador, tampoco era confuso y sí lo bastante profesional para salir de cualquier apuro. Pero eso no bastaba. Se repetía, se copiaba a sí mismo continuamente y sus fans nos sentimos bastante decepcionados. Su trabajo no avanzaba, ni en lo artístico, ni en lo conceptual, más bien al contrario. Se había instalado en un cómodo planteamiento (pues seguía teniendo muchos más admiradores que cualquier otro autor de la época, no habia más que ver las cartas de las revistas de Toutain) y producía página tras página como un autómata.

En el año 1983, comienza aparentemente una colaboración con Rambla, la revista de moda del momento, comic de autor y tal, no historietas de agencia ni de ida y vuelta. Autores responsables al 100% de su trabajo. Y digo aparentemente porque sólo dibujó una historieta y una página en el siguiente número. Y en el número en el que se habla de esa colaboración (el 10), aparece una entrevista firmada por Ana Salado. Allí queda claro que el autor conoce sus fallos y debilidades, es más, ante la pregunta: "No pareces demasiado satisfecho de tu etapa como dibujante..."
Maroto responde: "Y no lo estoy, desde luego. Reconozco que en un determinado momento tiré la toalla y que he hecho mucha mierda. Eso es malo por si mismo, pero es que además se corre un riesgo muy grande, y es que al final llegas incluso a que te guste ese mal trabajo; vamos, que le tomas gusto y pierdes el sentido crítico y la perspectiva sobre lo que estás haciendo. Y cuando haces mierda, tienes que saber al menos que la estás haciendo".

Sin embargo, la historieta que publica Rambla tiene buena pinta y parece que el autor se recupera, pero sólo es un espejismo, como digo, no publica más en esta revista y siguen apareciendo sus trabajos en las revistas de Toutain, rebotes de USA y series de producción propia con parecidos resultados: mediocridad.

Y a todo esto, Maroto sigue realizando en paralelo un meritorio trabajo de ilustración, que siempre le ha funcionado, trabaja el color y lo hace bien, parece que todo el cariño que ha abandonado en sus historietas lo vuelca en las ilustraciones, con un nivel medio mucho más alto, son quizá más cómodas de realizar, pura fantasía, de la que está sobrado, mucho trabajo técnico y poco intelectual.

Nave prisión (con Bruce Jones), Zoo fantástico, Zodíaco (con Abuli), Loves Stories, nuevas historias e ilustraciones que siguen apareciendo en 1984 y Comix Internacional, pero ya sus admiradores vamos perdiendo interés y Los Mitos de Chtulhu, Red Sonja, y otros encargos no motivan tampoco demasiado, sólo alguna ilustración suelta para portfolios y alguna portada apareciendo acá o allá parecen a la altura del dibujante.

Como anécdota reciente, mencionar que en ebay, el propio Maroto pone a la venta alguna de sus ilustraciones originales. Por unos 1000 dólares, cualquiera puede tener un buen Maroto en casa...