viernes, 22 de junio de 2007

Haggarth III




A raiz del debate de datos con el amigo Anguloagudus, no he tenido más remedio que buscar entre los legajos del fondo del armario para aportar información más precisa a los textos que aquí introduzco y no fiarme tanto de la memoria. Conservo una suculenta entrevista en francés de Henri Filippini en Schtropumpf -fanzine profesional de articuos y entrevistas- donde se hace un repaso también a la obra de Victor y al llegar a su último personaje, Haggarth, que empieza a ser publicado en A Suivre -la revista es del 78, esta vez, si- Victor dice: "Estoy muy satisfecho de ver vivir por fin a este personaje que me ha costado tanto trabajo, pues lo estudio desde hace varios años. Un trabajo dificil, pues quería hacer una especie de continuacion de Haxtur, pero con un protagonista muy diferente. He dibujado incluso 15 páginas en 1975, pero como no estaba convencido del todo, he comenzado de nuevo: he rehecho todo el guión y he comenzado a dibujar la historia. He cambiado también el formato. las 15 primeras planchas eran más pequeñas, ahora trabajo al doble de tamaño. He realizado esta historia por mi cuenta esperando encontrar al editor ideal y he pensado que si no lo encontraba, yo mismo lo publicaría más adelante".

miércoles, 20 de junio de 2007

Haggarth II




3 nuevas ilustraciones sobre el mejor personaje de Victor de la Fuente. Se nota que el maestro está a sus anchas y en su salsa, en la cima de su arte y con un personaje en el que tiene puestas muchas ilusiones. Estas ilustraciones tienen todo el aspecto de ser una presentación del personaje a los editores. A victor siempre le ha gustado la espada y brujería tratada a su manera ¿más a la europea, quizás? con personajes atormentados y una carga dramática interior que no tienen los personajes de R. E. Howard y sus seguidores americanos. Se nota que con este personaje, Victor pretende trascender la mera historieta de aventuras, si lo consigue o no es otro debate, claro...

domingo, 17 de junio de 2007

Haggarth I


















En el año 1973 se publicaba en Italia una nueva revista llamada Comics Land Portfolio, dedicada a los mejores dibujantes europeos, en blanco y negro, con un excelente papel y reproducción y un tamaño generoso. En realidad eran monográficos dedicados cada uno a un autor, que comprendían una entrevista y un repaso a base de ilustraciones a página completa de sus mejores obras.
El primer número estaba dedicado a Victor de la Fuente.
Tras la entrevista con diversas fotos del autor se mostraban páginas de Sunday, Haxtur, Mathai-Dor, Amargo y un amplio portfolio dedicado al personaje que entonces se estaba publicando con éxito: Haggarth.
Alguna de estas ilustraciones las vimos aquí publicadas más tarde, otras creo que no han sido publicadas o lo han hecho de forma dispersa; en cualquier caso y como son magníficas, no resisto el deseo de compartirlas con los amantes del dibujo de Victor.

martes, 12 de junio de 2007

El gran Pepe González


Ahora que vuelven a estar de moda las folclóricas y los toreros, he encontrado esta ilustración del gran Pepe González que me viene como anillo al dedo. Fué publicada en una revista sexy italiana e ignoro si se publicó en España de rebote. Sus mujeres siguen siendo sin duda las mejores de la profesión. Qué mirada más pícara y que cuerpo, señores mios. Está realizada además con materiales más propios de este medio y no con los lapices de colores con los que acostumbraba a hacer sus ilustraciones, que no digo que no tenga merito, claro. Una vez reproducido parecía oleo, acuarela o lo que el amigo quisiera que pareciese.

viernes, 8 de junio de 2007

La narrativa de V. de la Fuente

Traigo aquí unas líneas de alguien que sabe de verdad sobre estos temas.
Es un pequeño artículo de Jesús Cuadrado publicado en el boletin nº 36-37 de Bang en el año 1972 y creo que es muy ilustrativo de la narrativa del maestro. Yo sólo he añadido las imagenes para hacer más didáctico el mensaje.

El salto cualitativo de Victor ha sido gigantesco desde aquel guión aparecido en El Cuco (2 al 8) titulado "La pequeña guerra de Hans". Era un guión al uso, pero no sólo bueno tematicamente, sino formalmente. Salvo algunos pequeños problemas en los bocadillos, la historia se desarrollaba con toda fluidez y acertada precisión. Aún V. de la Fuente no había experimentado sobre la tercera dimensión de su puesta en escena. El guión data de 1965.

Por eso la aparición de Haxtur es una sorpresa. Ya en la primera plancha la planificación es desbordante. Los saltos de tiempos muertos que median entre la primera viñeta y la segunda obligan al lector a un trabajo intelectual al que hasta ahora no se le había acostumbrado a través de la historietaLa localización del paraje en el que se va a desarrollar la acción ha de ser determinada por el propio lector, puesto que el autor no coloca ningún texto de apoyo locativo, no utiliza la cámara muda para redondear el salto, no situa al personaje cercano al lector; es más, la quietud, el reposo, la paz del primer encuadre se contraponen con la violencia en la angulación del segundo. El personaje no utiliza las demarcaciones de la izquierda, que son las fáciles en la memoria del lector; el personaje está colocado en la derecha inamoviblemente y el acercamiento en zoom para terminar en picado lateral es la única concesión al lector. Si la cámara se hubiera acercado por la izquierda, y hubiera terminado su viaje sobre el occipucio del guerrero el lector no podría pasar la págin alegremente: habría de volver atrás o interrumpir la lectura.


Pero Victor no se ha detenido ahí y ha introducido un nuevo ritmo que en Mathai-Dor ha llevado a su perfección: la simultaneidad en la acción de cada viñeta para salvar los tiempos muertos y la proliferación de momentos narrativos. El haber rodeado al heroe de compañeros ha obligado al autor a contar varias historias al mismo tiempo y, lo que es más importante y agobiante, perfectamente diferenciadas. Así, la plancha final del capitulo publicado en Trinca nº 37, es definitoria de la primera fórmula. Los mismos bocadillos, que aparentemente podrían resultar prolíficos, ceden al lector las posibilidades de que vea las ausencias de los tiempos muertos. Por su parte, la segunda fórmula esta clarament ejemplarizada en el capítulo del nº 40, en las dos últimas viñetas de la penúltima plancha.


¿Como pueden resolverse estos problemas a la hora de concebir el guión? La respuesta no puede ser más elemental: sabiendo el desarrollo de toda la historia con todas las piezas del rompecabezas. El autor no sólo sabe como empieza la historia, cómo acaba, cómo son sus personajes, sus atuendos, sus armas, sus amigos, cómo los parajes donde se desarrolla la acción...El abocetado de Victor no sirve para nada en manos de otro dibujante. Las acotaciones geométricas en que sitúa el tiempo de cada acción son incluso fijadas inicialmente. El escenario de V. de la Fuente es tridimensional en cuanto conoce la historia.


Se puede imaginar entonces los esfuerzos agotadores que supone poner en escena un guión habitual, cuando se posee la ambición y la capacidad profesional de Victor. Un ejemplo perfecto de ello lo tenemos en su historieta "Estoy muerto, Egipto, muerto", publicado en el numero 1 de Vampus (y en el 2 del Creepy de Toutain), hstorieta que nos muestra diáfanamente la incopatibilidad entre guionista y dibujante: todos los encuadres y angulaciones de este guión son un constante ejemplo de escape para salvar la historia por parte del dibujante; así ha conseguido maravillas, como en las 2 primeras viñetas de la penúltima plancha del guión, uniendo tiempos, acción y ritmo.

D. Jesús puso en palabras claras lo que algunos no somos capaces de explicar sobre el trabajo de este gran autor y que demuestra una vez más, -por si hiciera falta alguna- que no estamos únicamente ante un maestro sino también ante un artista que ha hecho avanzar la historieta con hallazgos no sólo mejores, sino muy anteriores a los conseguidos por otros autores archireconocidos.

jueves, 31 de mayo de 2007

Un genio. Y punto.


Dudaba yo si publicar esta entrada, pues no se trata de un autor español, ni tan olvidado como otros muchos que trato aquí humildemente de rescatar de la memoria -acaso sólo de la mia-, pero es que estamos hablando de un genio. Sí señores, si alguna vez les dicen que no hay genios, que sólo buenos artesanos, profesionales de esto y de lo otro, digan ustedes que al menos en historieta, uno si que ha habido: D. Alberto Breccia.

Es difícil expresar con palabras lo que significa para un amante del dibujo contemplar esas maravillosas viñetas, las gigantescas primeras páginas, las negrísimas apaisadas y las restallantes de fuerza de las últimas entregas. ¡Qué dibujos!, que poderío, señores, que despliegue de medios, ¿habeis visto un tipo más agotado que el Dieneces de la penúltima viñeta? un artista en la cima de su arte: pluma, pincel, cuchillas, esponjas, palillos y sabe Dios que más, y sin apenas enmiendas ni gouache blanco corrector ni gaitas.

Claro que eso sólo sería un espectáculo circense si no estuviera al servicio de la coherencia narrativa y la fluidez, y de eso hay de sobra, Oesterheld estaba cerca, otro genio.

martes, 29 de mayo de 2007

Otro lunes, otro Victor










De nuevo cuelgo aquí 2 dibujos pertenecientes a la misma época del anterior, donde Victor no se contenta con ilustrar una escena sino que trata de contar una pequeña historia con su pincel prodigioso.
Se trata de 2 escenas muy diferentes, o no tanto; en una de ellas, un joven principe parece rechazar los esplendidos ropajes que le ofrecen sus sirvientes que por algún motivo no le satisfacen, en la otra, al pie de la cama de un niño enfermo o simplemente aterido de frío trabaja una vieja mujer en la confección de unos lujosos ropajes que quizá sean para el mismo principe.
Son escenas bastante sobrias, un brasero, unos pocos muebles y esos magnificos brochazos sueltos que te dibujan una puerta, una cama con sus ropas o simplemente las sombras de una habitación malamente iluminada.
¿Quien es capaz de aportar más con tan pocos trazos?